El juego como facilitador del aprendizaje: Tres razones para implementarlo




La gamificación y la educación ya no se ven como polos opuestos; ahora esta técnica es aceptada como complemento al aprendizaje y se toma en cuenta en las nuevas metodologías y mallas curriculares. Los beneficios del juego en el aula se extienden a otros espacios y crean hábitos positivos relacionados con la formación continua.

 

¡Conozcamos tres maneras por las que la gamificación motiva a aprender toda la vida!

 

1. Aprender se hace una experiencia positiva

Cuando disfrutas de una práctica, se genera en una asociación positiva con ella, lo que ocurre con la gamificación, porque crea una experiencia fascinante para los estudiantes y los motiva a alcanzar conceptos cada vez más difíciles, de manera progresiva.

Los alumnos de hoy crecieron en ambientes tecnológicos, con smartphones, tablets, computadoras y más dispositivos; si este aspecto se acerca a la gamificación, se genera una herramienta que acerca plataformas de enseñanza digital a la educación; además, los estudiantes ganaran confianza para hacer nuevas tareas o proyectos más complejos.

Es así que la gamificación presenta al aprendizaje de manera familiar y segura, y genera una asociación positiva que inspira a formarse continuamente.

2. Experiencia del mundo real

La pregunta: “¿de qué me sirve aprender cierto tipo de información?” desaparecerá con la gamificación, porque ésta brinda un camino para aprender con lecciones aplicables al mundo real. Al jugar, se aprende el valor de tomar riesgos, en un ambiente seguro, y se crea el espacio para ver los efectos y las recompensas de nuestro trabajo; lo que refuerza el reconocimiento de buenas decisiones y valoriza la relación entre el esfuerzo y los resultados que se obtienen.


Esta perspectiva de la gamificación también hace importante el retener conocimiento, porque una habilidad que se aprende en los primeros niveles es útil durante el resto del juego y se ve la necesidad de tener ciertos conocimientos para adquirir otros.

3. Da importancia a los detalles

Cuando los estudiantes siguen esta metodología, aprenden la importancia de localizar los detalles. Además, esta característica aporta en su futuro laboral, porque ellos desarrollan la habilidad para reconocer lo importante en un proyecto y hacen la asociación entre poner atención a los detalles y conseguir objetivos.
Esta capacidad también se valora en las relaciones interpersonales y tiene un buen efecto en la creación de ambientes positivos y amigables.

Los nuevos estilos de aprendizaje deben empatar con ambientes educativos que den importancia a la formación permanente, por esa razón, la gamificación es la técnica ideal para que los alumnos exploren y puedan aplicar lo aprendido.

 

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