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Internet es más que un medio para entretenerse o compartir nuestra vida con amigos, familiares o desconocidos, puede ser una herramienta social si sabes cómo usarla y el #CyberActivismo es prueba de ello.

La tecnología nos da muchas posibilidades pero, ¿qué pasa cuando pones esas herramientas al servicio de una buena causa? Según el informe “La Sociedad de la Información en cifras” (2015) del Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información de Ecuador, el 80% de los ecuatorianos se conecta al menos una vez al día a Internet, ¿te imaginas todas las cosas buenas que pueden surgir si se invierte todo ese tiempo en causas sociales?
 
El #CyberActivismo es una nueva forma de activismo social a través de internet. Con la generalización del uso de internet y de las redes sociales la gente tiene a su alcance unas poderosas herramientas para protestar o sumarse a causas sociales. El uso de estas herramientas online con un fin social es lo que llamamos #CyberActivismo.
Las redes sociales, el correo electrónico, los vídeos online y los podcasts sirven para distintas formas de activismo, dado que posibilitan comunicaciones más rápidas en los movimientos ciudadanos y difunden información local a una gran audiencia, de ahí surge la figura del ciberactivista.
Amnistía Internacional en su publicación “Herramientas y sugerencias para un ciberactivismo eficaz” (2009) define al ciberactivista como «una persona que utiliza herramientas de información y comunicación como teléfonos móviles, blogs, correo electrónico o redes sociales para actuar en favor de los derechos humanos. También puede organizar, movilizar y servir de inspiración a comunidades online de personas para que emprendan acciones en favor de los derechos humanos.»

Pequeñas acciones que cambian el mundo
Acciones pequeñas, que no requieren demasiado esfuerzo y sin tener que moverse de la computadora, pueden generar cambios en la sociedad en la que vives. Es precisamente una de las cosas más interesantes y características del #CyberActivismo, que no se necesita disponer de mucho tiempo ni trasladarse para realizar algún tipo de acción o ser parte de alguna campaña. Se puede disponer de minutos o de un par de horas en la semana y aún así se puede hacer algo para marcar una diferencia.
 

Cuando todos participamos y nos involucramos, podemos generar grandes cambios

Es común que se asocie el ciberactivismo a la acción colectiva en defensa de una idea o causa, bien en el espacio virtual, bien en el plano real. A menudo estos dos planos se combinan, dando como resultado acciones en espacios físicos que se convocan y posteriormente se comparten a través de redes sociales. Estas acciones colectivas buscan desde resolver asuntos públicos de las comunidades hasta recaudar dinero para los más diversos fines.

El ciberactivismo puede también tomar una forma espontánea, en la que la tecnología y las relaciones en red eliminan la división entre movilizadores y movilizados. Un claro ejemplo de #CyberActivismo en Ecuador es el caso ‘Yasunidos’. Se trata de un proceso de activismo social y ecológico que operó desde 1989, y que tuvo repercusiones nacionales y mundiales. Pero es en 2014, cuando este proceso se convierte en #CyberActivismo; a raíz de la recolección de más de 700 mil firmas para solicitar una consulta popular sobre la extracción de crudo en el parque Yasuní, uno de los sitios de mayor biodiversidad del planeta. La idea central de esta iniciativa fue que el pueblo decidiera si se explota o no el petróleo en el Yasuní. El resultado, fue negado por parte del Consejo Nacional Electoral, pero la experiencia movilizadora a través de las redes sociales fue positiva.

#CyberActivismo la nueva manera de cambiar el mundo
#CyberActivismo la nueva manera de cambiar el mundo