Joven ecuatoriana representó al país y a la región en la cumbre One Young World

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Cuando Emily Bailón ingresó al proyecto de erradicación y prevención del trabajo infantil – Proniño su vida cambió en varios sentidos. Después de seis años de ser parte de este proyecto social de Fundación Telefónica, Emily tuvo la oportunidad de representar al país y a la región en la cumbre One Young World, para poner en alto los compromisos y las demandas sociales de la juventud latinoamericana.

One Young World es el evento que reúne cada año a jóvenes de todo el mundo con el fin de brindar un espacio de intercambio de inquietudes, opiniones y soluciones innovadoras para combatir los problemas actuales que enfrenta el mundo.  En este año la cumbre se realizó del 15 al 18 de octubre en Dublín – Irlanda, donde se dieron cita líderes gubernamentales como: Vicente Fox expresidente de México, el músico y activista Sir Bob Geldof, Mary Robinson nombrada Secretaria General de las Naciones Unidas para el Cambio Climático; y 13 000 delegados de 190 países.

 

Emily Bailón proveniente de la ciudad costera de Manta – Ecuador, junto con Diana Pinzón de Bogotá – Colombia, nunca se imaginaron que el ingresar al proyecto Proniño en su adolescencia, les otorgaría grandes oportunidades de cambios en su vida personal, educativa y familiar. Ellas ahora representan la perseverancia y el compromiso social, factores que les llevaron a ser elegidas como las representantes de la región en esta cumbre mundial, entre otros jóvenes egresados del proyecto Proniño de Ecuador, Chile, Colombia, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Perú y Venezuela.

Actualmente Emily de 19 años estudia Comunicación en la Universidad Laica Eloy Alfaro, ella nos cuenta cómo vivió esta experiencia que cambio su forma de ver las problemáticas sociales.

Testimonio:

Los días en la cumbre fueron intensos desde el cambio de horario hasta las largas jornadas. Todo me resultaba impactante, conocer un país nuevo y los planteamientos de los expositores. Lo que más me llegó fue la cantidad de jóvenes que a parte de estudiar o trabajar también se preocupaban por el mundo en el que vivimos, luchan y buscan ser escuchados para encontrar soluciones a los problemas que presentan sus país. Me permitió reconocerme como una joven que puede ser parte de la solución, la juventud debe ser la voz del mundo y juntos podemos crear soluciones porque el cambio  lo hacemos nosotros los seres humanos.

Una de las expositoras que nunca olvidaré fue Yeonmi Park, quien contó su historia de vida en Corea del Norte y su fuga a Corea del Sur. Ella  hizo un llamado de acción en contra de la violación de los Derechos Humanos. Los que presenciamos su historia tomamos conciencia de la terrible situación que se vive en ese país.

La experiencia que me dio la cumbre es que muchas veces como jóvenes nos complicamos por problemas personales o laborales y sólo estamos enfocados en lo que gira alrededor de nosotros, pero no nos percatamos que más allá existen personas que viven problemas más difíciles, gente que lucha por sobrevivir día a día.

Me llevo muchos recuerdos y enseñanzas del encuentro, desde escuchar cada historia, cada problema cada lucha, y comprender mejor la realidad y las problemáticas que se viven en nuestro mundo.